Nota de opinión de Horacio Fernández Delpech (CEO de SkyOnline) publicada por LaNacion.com

Desde marzo del año pasado, la pandemia que se iniciaba modificaría totalmente el escenario de trabajo al que estábamos acostumbrados: el panorama del Microcentro porteño y lugares donde antes se encontraban poblados de oficinas, se tornaron desérticos. Según un informe de la consultora inmobiliaria corporativa Colliers International, en 2020 “la vacancia escaló de una forma excepcional” y “el mercado de oficinas se encuentra en un proceso de adaptación”, y las oficinas del AMBA registraron en el último trimestre de 2020 una vacancia de 15,9%: casi el doble si se la compara con el 8,2% del mismo período en 2019.

Empresas icónicas en términos de sus oficinas corporativas -como YPF y Telecom- anunciaron la venta de sus edificios de Puerto Madero, lo cual sumaría aproximadamente 100.000 m² a la vacancia en esa área.

No obstante, algunas similitudes con lo ocurrido en 2002, cuando la fuerte crisis económica golpeaba a la Argentina generando también una gran vacancia en el mercado de oficinas porteñas, el advenimiento y la amplia aceptación del teletrabajo hace suponer que el actual escenario no se modificará en 2022 (a diferencia de lo ocurrido en 2003 y 2004, cuando la economía se recuperaba y las oficinas volvían a ocuparse).

La pandemia fue un evento disruptivo que hizo que muchas empresas quedaran a la deriva con relación a su infraestructura tecnológica y seguridad informática. Es por eso que la migración local a un servicio de colocation, la práctica de alojamiento de servidores de propiedad privada y equipos de red en un centro de datos de terceros, aparece como una solución óptima o camino natural en las empresas, ya que se trata de un modelo flexible y ágil para un negocio que no queda físicamente atado a la propia locación, y que no se ve impactado por cambios imprevistos, como la actual pandemia.

Los centros de datos “world class” cuentan con sistemas redundantes en cuanto a energía, refrigeración, seguridad, conectividad y todos los procesos necesarios para garantizar la operatividad de los servicios. En dichos centros se brindan servicios tales como: alojamiento de racks, jaulas o salas privadas que ofrecen conectividad con todos los operadores de telecomunicaciones que operan en el país, dando la libertad a sus clientes de elegir el proveedor más conveniente.

Apoyada en infraestructura y procesos de calidad mundial, la estrategia de colocation garantiza la continuidad del servicio y por ende del negocio, tanto frente a la realidad del trabajo remoto, como en escenarios de trabajo presencial.

Otros temas vitales a la hora de pensar en la seguridad de los datos son la ciberseguridad y la conectividad. Ésta última en un edificio vacío ofrece cierta incertidumbre; mientras que un inmueble ocupado (con empleados y personal de mantenimiento) suele garantizar soluciones más rápidas y efectivas ante cualquier incidente o imprevisto, dado que hay una mayor presión y velocidad para superarlo. Si bien el modelo de colocation no siempre tiene menor costo que albergar los datos en la misma empresa, éste ofrece todas las ventajas ya mencionadas. De hecho, números contundentes apoyan esta visión: en un informe publicado en abril de este año, el 74% de los directores financieros entrevistados por la consultora Gartner manifestaron tener la intención de trasladar parte de sus equipos a un modelo remoto permanente.