Horacio Fernández Delpech, CEO de Skyonline, analizó los efectos de la pandemia en el sector tecnológico y aseguró que la “presencialidad como era antes ya no es necesaria y no volverá”. El uso de plataformas se duplicó. La firma, con base en Estados Unidos, planea invertir entre $1.000 y $1.500 millones en Argentina, en los próximos 3 a 5 años.

Nota publicada por: Negocios.com.ar

Skyonline —by Diveo— empresa especializada en brindar servicios de Data y Media Center, anunció este mes que proyecta invertir entre $1.000 y $1.500 millones en el plazo de 3 a 5 años en la ampliación de sus oficinas y su centro de procesamiento de datos, ubicados en Balcarce 479, en pleno corazón económico y financiero de Buenos Aires.

Se trata del único data center Tier III compliant y carrier neutral del país, tecnología que permite asegurar el más alto nivel de disponibilidad y seguridad a sus clientes. Además, ofrece soluciones para los sectores de bancos y finanzas, salud y laboratorios, media, ciberseguridad, plataformas SAP, entre otros.

El plan de expansión que anunció en abril Skyonline incluye el desarrollo y lanzamiento de nuevas plataformas digitales; la ampliación edilicia será de 1.500 m2 aproximados e incluye inversión en infraestructura, Software, IT, Capacitación y Recursos Humanos.

“Llegamos a la Argentina hace más de 20 años, en un contexto de importante crisis local. Apostamos al país en todo momento y en estos tiempos tan difíciles lo hacemos una vez más”, expresó Horacio Fernández Delpech, CEO de Skyonline y aseguró que “el Covid fue el que más la aceleró en los últimos tiempos la transformación digital; transformación digital´ se convirtió en laurgencia digital´”.

—¿Cuáles son los pasos que se destacan en los 20 años de la compañía en la Argentina?

—Nuestro datacenter fue construido entre 1999 y el 2000 en la Argentina. Diseñado por Ericsson y construido por Techint. Comenzó a ofrecer servicios tradicionales de housing entre el 2000-2001. Durante los primeros 10 años fueron básicamente servicios tradicionales, creciendo e incorporando grandes clientes, mayoristas, clientes medios y Pymes (principalmente en las áreas de banca y finanzas, media, retail, entre otros). Con el devenir de los años, se ha ido evolucionando he integrando diferentes tipos de partners para dar una solución más completa. Como por ejemplo el acuerdo que tenemos con Price Waterhouse para ofrecer soluciones en ciberseguridad, Telefónica como partner estratégico, entre otros. También cerramos acuerdos con otro tipo de integradores como son Sonda o Tivit y Seidor.

Durante los últimos 5 años integramos plataformas y nubes privadas al comprar equipamiento. Se integraron soluciones híbridas para ofrecer un correcto mix entre el Housing, las plataformas virtuales privadas y las nubes públicas, siempre trabajando muy costumizadamente con los clientes. Así mismo durante los últimos años hemos venido creciendo mucho en al área de ayuda a las pymes, integrando diferentes tipos de soluciones “As a Service”, como ser SAP Bussines One, o proveyendo infraestructura (IaS) para que las pequeñas y medianas empresas pudieran proveer sus soluciones de manera virtual o híbrida.

—¿Qué efectos produjo la pandemia en la organización?

—La empresa antes de la pandemia estaba trabajando normalmente. Una vez que se declaró la pandemia, en marzo de 2020, tuvimos que cambiar la manera de operar. Las áreas comerciales y de administración las pasamos ciento por ciento a trabajo remoto. Esto claramente lo pudimos hacer gracias a las herramientas tecnológicas con las cuales contábamos y cómo operábamos. Por citar un ejemplo, contábamos con SAP Business One, herramienta que permite operar de manera remota sin mayor problema. Asimismo, seguimos con operaciones presenciales para garantizar la operatividad de nuestro edificio y de los servicios hacia nuestros clientes finales.

Estas operaciones presenciales cambiaron hacia una modalidad de burbuja en las cuales los empleados tenían ciclos de 8 días y cambiaban esquemas de turnos con un supervisor, que en principio estaba de manera remota o eventualmente presencial. Los supervisores especialistas estaban asignados a cada grupo y así evitábamos que los mismos se cruzasen. De esa manera se mantenían aislados y siempre teníamos back up de gente en el caso de que surgiera un evento o algún contagiado.

Todo este personal presencial dejó de ir a la oficina en transporte público y pasó a movilizarse a través de un transporte especialmente contratado. Si bien todos nuestros servicios son esenciales y nuestra gente era y es esencial, la idea era aislarla de la masividad del movimiento. Y también se intensificaron todas las tareas de limpieza y desinfección. Se aislaron por zonas y por grupos. Luego, en una segunda etapa del año pasado, en agosto aproximadamente, empezamos a tratar de normalizar medianamente los flujos de gente en la oficina, pero mediante una aislación aún mayor entre uno y otro empleado. Actualmente, debido a la segunda ola de Covid, volvimos a redoblar todos los protocolos.

—Se plantea que la crisis que produjo el Covid-19 aceleró la cuarta revolución, ¿Qué opina sobre el rol que juega hoy la tecnología y cuáles son las perspectivas?

—Sí, sin lugar a dudas aceleró la cuarta revolución. Hay un chiste que comenzó a circular el año pasado en el que se pregunta quién aceleró más la transformación digital en la empresa: ¿el CEO, el CIO o el Covid? Y, sin dudas, el Covid fue el que más la aceleró en los últimos tiempos. Nosotros decimos que la “transformación digital” se convirtió en la “urgencia digital”. De la noche a la mañana todos los empleados de las empresas se vieron obligados a aislarse dentro de sus casas y a dejar de ir a las oficinas. Eso hizo que muchas empresas tuvieran que estar preparadas o tuvieran que prepararse de alguna forma acelerando la transformación.

El rol de la tecnología fue importantísimo y tuvo mucho que ver con esto, ya que sin ella muchas empresas no hubiera podido operar. Algunas estaban más avanzadas tecnológicamente, por las herramientas que utilizaban, u opciones de conectividad remota con las cuales contaban, pero muchas otras no estaban preparadas para un cambio tan abrupto y repentino y se tuvieron que adaptar.

—¿Los cambios llegaron para quedarse o volverá la prespecialidad al sector?

—La perspectiva es que esta modalidad continué. Parte de lo aprendido, y que al principio fue un dolor de cabeza, y durante los primeros meses costó mucho, pero que hoy es una realidad, es que este modelo funciona ¡Y funciona bien! Se puede operar remotamente fuera de la oficina. Se puede tener otro esquema, en el que la presencialidad como era antes ya no es necesaria y, de hecho, no va a volver.

Una gran cantidad de empresas están reduciendo hoy sus operaciones, devolviendo oficinas y tercerizando servicios a centros especializados como el nuestro. La discusión hoy pasa por nuevos esquemas mixtos de trabajo remoto-virtual, en esquemas 50-50 o incluso 60-40. La tecnología, es la que acompaña y hace eficiente la operación de forma remota. Este nuevo formato mejora el esquema de costos para las empresas y de hecho muchos empleados encuentran este esquema como beneficioso, pudiendo aprovechar tiempos muertos de viaje para otras cosas.

La tendencia general es que esto se acelere y cambie la modalidad de trabajo que había antes de la pandemia.

—¿Cuáles son las principales características y desafíos del negocio de datacenter?

—Los datacenters deben garantizarle a las empresas una operatividad 7×24 y la suficiente flexibilidad y agilidad para que puedan desarrollar sus negocios. Esto no es un trabajo menor, los cambios que ocurren son cada vez más rápidos. Como dice el dicho “zapatero a sus zapatos”. Es decir, las empresas tienen que centrarse en su negocio, centrar sus esfuerzos en mejorar sus servicios y ser cada vez más eficientes. Para ser eficientes y agiles en sus negocios, hoy los datacenters requieren ser flexibles y deben poder adaptarse a las diferentes situaciones, manejarse con herramientas que van cambiando, van mutando, deben manejarse en entornos seguros ya que la ciberseguridad y el ciberdelito son cada vez más importantes.

Entonces los desafíos de los datacenters son básicamente poder ofrecer un servicio Top Tier, es decir de primera línea el cual garantice una operatividad 7×24 con los más altos estándares, pero a costos razonables. Estas soluciones óptimas, suelen ser un mix de diferentes tecnologías, y suelen integrar soluciones diversas como equipamiento legacy, nubes privadas propias y/o nubes públicas, soluciones de seguridad, etc.

—Es una forma de optimizar los recursos…

—Sí, porque para una empresa, poder desarrollar estas soluciones tan diversas por si solos es cuasi imposible, por lo que el desafío es ofrecer la mejor solución con la mejor relación precio/calidad final. Hay que mantenerse actualizado, correr atrás de los últimos avances y ser lo suficientemente flexibles para ofrecer y poder integrar la mayor cantidad de soluciones para que la alternativa final sea la óptima.

—¿En qué nivel se encuentra la Argentina en relación a países de la región?

—La Argentina es un mercado maduro y en eso no estamos mal con respecto a otros países de la región. Si bien el mercado de los Datacenter Tier 3 es muy chico -somos menos de 10-, una particularidad es que en nuestro país prácticamente nadie tiene la certificación oficial de Tier 3, somos Tier 3 Compliant. Es importante destacar que su diseño original se realizó acorde a los estándares y se mantienen todos los niveles y seguridades necesarias. En nuestro caso, la mera construcción y diseño del datacenter, requirió el vaciado del edificio completo y rediseño interno desde cero para que sea acorde a la norma.

En lo que sí se podría mejorar, es en cuanto a la pisada de carbono. En otros países se ha avanzado más en reducir la pisada de carbono de los datacenters con mayor utilización de energías renovables. Acá en la Argentina, la provisión y disponibilidad de energías renovables tienen muchísimo espacio para crecer. Aún nos falta un gran recorrido por hacer para reducir nuestra pisada.

—¿Cuáles son las expectativas en materia de actividad para este año?

Gracias a nuestro plan de expansión claramente tenemos una gran expectativa de crecimiento. Vemos crecimiento en todos los rubros: en el de datacenter tradicional por la cantidad de empresas que están dejando las oficinas por la pandemia. Las empresas empiezan a tener la necesidad de tercerizar toda su infraestructura. También vemos un crecimiento del ciberdelito, el cual ha empujado a muchas empresas a implementar soluciones de ciberseguridad, y también tuvieron que mover sus infraestructuras a unas más seguras para garantizar su continuidad operativa y no tener problemas.

El mercado tiene nuevos requerimientos, trayendo una necesidad de flexibilidad, agilidad y escalabilidad. El manejo de la nube, de picos, herramientas de software y soluciones especiales hace que se necesite ir a infraestructuras dedicadas y especializadas para este tipo de situaciones por lo cual nosotros vemos un crecimiento para este año sin lugar a dudas en todo el rubro de servicios en grandes empresas y también en las pymes.

Asimismo, muchas empresas se adaptaron durante el 2020 como pudieron “atadas con alambre”, por una necesidad, por la urgencia digital a las que la llevó la pandemia. Hoy tienen que transformarlo en una operación estable y normal, lo que hace que tengan que empezar a ajustar sus sistemas, encontrar soluciones a mediano o largo plazo y no basados en una temporalidad que en algún momento se había creído que sería por poco tiempo. |

Por: Ana Belén Ehuletche. Publicado en Negocios.com.ar